Sí, sí... pero esta vez va en serio.Porque he vuelto a recuperar la confianza de publicar una historia que no se puede quedar en los cuadernos de bocetos. Debido a una importante reunión en la cumbre... con varios de los más grandes amigos que suele dar esta profesión, con los que voy creciendo, precisamente con los que me atreví a imaginar el proyecto. Mis mejores consejeros, mis fieles hermanos. Aquellos cuyo único interés es nuestra amistad y el éxito de la calidad. A vosotros os lo dedicaré, cuando lo acabe.
El compromiso es contar esta historia. Hecho esto, lo demás estará asegurado.
Amigos desequilibrados, comienza el viaje.
Gracias Álvaro, Saeta, Javy y Beatriz. Por añadidura, a Manuel y a sus alumnos.