
No se trata de publicar por publicar.
Las ideas hay que pulirlas. No encorsetarlas. Que encuentren una respiración propia.
El estilo hay que encontrarlo, sin plagiarlo (a ser posible), por sorpresa.
También se ha de ser libre, para crear sin coacción.
Es difícil. Yo aún me estoy buscando. Con cierta obsesión, a veces. Consciente de que las prisas, para estas cosas, no son buenas. A algunos parece que nos va el sufrimiento creativo. Además, la autoexigencia de parámetros cambiantes, tampoco ayuda.
Una búsqueda generalmente infructuosa no anima demasiado a seguir para encontrar una voz propia.
Pero hoy es distinto. He encontrado, en un cajón de la memoria, algo que no valoré objetivamente cuando salió de los lápices... y el camino se vuelve un poco más amable.
No puedo adelantar más por el momento.
El tiempo dirá si el brillo de este hallazgo es duradero o no.